FUNDAE
El crédito formativo: revísalo antes de que caduque
Cada año se actualiza el saldo disponible y cada diciembre una parte se pierde. Consultarlo cuesta cinco minutos y condiciona todo el plan formativo del ejercicio.
Escrito por Roger Pont Bosch · fisioterapeuta colegiado Nº 15266 · tiempo de lector: 6 minutos ·
Hay una rutina que ahorra bastante dinero y que muchas empresas no tienen: consultar el crédito de formación disponible al principio del ejercicio y planificar en consecuencia.
Sin esa consulta, lo que ocurre es previsible: en noviembre alguien recuerda que existe el crédito, y en diciembre se contratan cursos genéricos para no perderlo.
Cómo se consulta
A través de la sede electrónica de FUNDAE, con el certificado digital de la empresa o mediante la entidad organizadora si se ha delegado la gestión. También lo puede consultar tu gestoría si tiene autorización.
El importe se calcula a partir de lo cotizado por formación profesional en el ejercicio anterior y del tramo de plantilla, con un crédito mínimo garantizado para las empresas más pequeñas. Las cifras y los porcentajes se fijan normativamente cada año: consúltalos en la fuente oficial, no en resúmenes divulgativos.
Por qué caduca
Porque el crédito corresponde al ejercicio. Si no se aplica dentro del año, con carácter general se pierde: no se acumula para el siguiente.
A eso se suma un detalle práctico importante: la bonificación se aplica en los boletines de cotización, así que hay que dejar margen suficiente para impartir la formación, documentarla y aplicarla antes del cierre del ejercicio. Diciembre es tarde.
El crédito no se pierde en diciembre. Se pierde en abril, cuando nadie planifica la formación del año.
Cómo planificar para aprovecharlo
- Enero-febrero. Consultar el crédito disponible y fijar el presupuesto formativo real, sumando crédito y cofinanciación.
- Febrero-marzo. Detectar necesidades: encuesta breve, conversación con mandos, y revisión de los problemas reales del año anterior —incluidos los de salud—.
- Marzo. Diseñar el plan anual con acciones concretas y fechas, e informar a la representación legal de los trabajadores.
- Abril en adelante. Ejecutar de forma repartida a lo largo del año, no concentrada al final.
- Octubre. Revisar el crédito consumido y reajustar si sobra, con tiempo suficiente para hacerlo bien.
- Noviembre-diciembre. Cierre y documentación, no arranque de nuevas acciones.
Cómo no gastarlo en relleno
La prueba de fuego de un plan de formación es si se puede responder, en diciembre, a esta pregunta: ¿qué ha cambiado gracias a lo que hemos formado?
Para poder responderla hay que elegir acciones que estén ligadas a un problema identificado y a un indicador. Algunos ejemplos que sí lo permiten:
- Formación en salud musculoesquelética en un área con bajas repetidas, ligada a días de baja y a consultas tempranas.
- Formación de mandos en gestión de personas, ligada a rotación y a resultados de clima por equipo.
- Formación técnica ligada a errores de proceso o a tiempos.
- Formación en seguridad ligada a incidentes registrados.
Lo que no permite responder a esa pregunta: un curso genérico de tres horas contratado el 20 de diciembre.
Un apunte para empresas pequeñas
Las empresas de menos de diez personas trabajadoras suelen tener un crédito mínimo garantizado, y son precisamente las que menos lo utilizan. Para una plantilla pequeña, ese importe puede cubrir una acción formativa completa y bien enfocada.
Merece la pena consultarlo aunque la intuición diga que "eso es para empresas grandes".
Por qué en SOMA empezamos por la columna
El crédito no se pierde en diciembre: se pierde en abril, cuando nadie planifica. Y cuando se planifica tarde, se gasta en lo primero que esté disponible.
Empezamos por la columna porque permite planificar con criterio: hay un problema medido, una acción formativa que responde a él y un indicador para comprobarlo. Es exactamente lo contrario del curso de relleno del 20 de diciembre.
Preguntas frecuentes
¿Cómo consulto el crédito de formación de mi empresa?
En la sede electrónica de FUNDAE con el certificado digital de la empresa, o a través de la entidad organizadora o de tu gestoría si tienen autorización. Es una consulta de pocos minutos y conviene hacerla al principio del ejercicio, no en el último trimestre.
¿El crédito no utilizado se acumula al año siguiente?
Con carácter general no: corresponde al ejercicio y si no se aplica dentro de él se pierde. Además, la bonificación se aplica en los boletines de cotización, así que hay que dejar margen para impartir, documentar y aplicar antes del cierre del año.
¿Las empresas pequeñas también tienen crédito?
Sí, y suelen tener un crédito mínimo garantizado precisamente para que puedan acceder a formación. Son además las que menos lo utilizan. Para una plantilla reducida, ese importe puede cubrir una acción formativa completa bien enfocada.
¿Cuándo debería empezar a planificar la formación del año?
En el primer trimestre. Consultar el crédito, detectar necesidades reales, diseñar el plan e informar a la representación de los trabajadores. Ejecutar de forma repartida a lo largo del año evita el atasco de diciembre y permite ligar cada acción a un indicador.
El siguiente paso
Si tienes crédito disponible y un problema de absentismo por espalda, esa es una combinación con retorno medible. Hablemos.
Y si todavía no quieres hablar con nadie: nueve preguntas, tres minutos y te decimos por dónde empezar.
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Cómo lo trabajamos
Contenido divulgativo dirigido a responsables de RRHH y dirección. No sustituye el asesoramiento de tu servicio de prevención de riesgos laborales, de tu gestoría ni una valoración sanitaria individualizada.