Hábito
Sueño y rendimiento: el factor que ninguna empresa mide
Es la variable con más impacto sobre errores, accidentes y percepción del dolor, y no aparece en ningún cuadro de mando. Qué se puede hacer desde la empresa sin invadir la vida privada de nadie.
Escrito por Roger Pont Bosch · fisioterapeuta colegiado Nº 15266 · tiempo de lector: 7 minutos ·
De todos los factores que afectan al rendimiento de una plantilla, el sueño es probablemente el más influyente y el único que no se mide en ninguna parte. En parte por una buena razón: cuánto duerme alguien es asunto suyo. Y en parte por una mala: se asume que la empresa no puede hacer nada, cuando hay bastantes cosas del trabajo que lo determinan.
Qué produce dormir poco
- Más errores y peor tiempo de reacción. Es el efecto más consistente y aparece rápido, en pocos días de sueño insuficiente.
- Más riesgo de accidente, laboral y de tráfico, con la franja de madrugada como la más crítica.
- Peor toma de decisiones y menos autocontrol, con efecto en la calidad del trato y en el clima del equipo.
- Menor umbral de dolor. Es un efecto medible en pocos días: la misma carga se percibe como más dolorosa. Es la razón por la que preguntamos por el sueño en cada primera visita.
- Peor recuperación del tejido, lo que alarga la recuperación de cualquier lesión.
- Más presentismo. Alguien que ha dormido cuatro horas está presente y rinde bastante por debajo de lo que puede.
El rango de referencia para adultos es de siete a nueve horas, y lo que importa además del total es la continuidad: seis horas seguidas descansan más que ocho fragmentadas.
Lo que del trabajo lo empeora
Aquí está el margen de la empresa, y no es pequeño:
- Turnos rotativos mal diseñados, especialmente la rotación hacia atrás y los inicios muy tempranos. Empezar a las seis obliga a levantarse a una hora que recorta el sueño de forma sistemática.
- Jornadas que se estiran y falta de desconexión: trabajar hasta las once deja el sistema activado.
- Carga y preocupación. La rumiación nocturna sobre el trabajo es una causa habitual de insomnio de conciliación.
- Viajes frecuentes, con horarios de vuelo y camas distintas.
- Disponibilidad y guardias, que fragmentan el sueño incluso cuando no hay llamada.
- Imprevisibilidad del calendario, que impide organizar el descanso.
La empresa no puede decidir a qué hora se acuesta nadie. Sí decide a qué hora empieza el turno, si el calendario se publica con antelación y si se envían mensajes a las once de la noche.
Qué puede hacer una empresa
- Revisar el diseño de turnos: rotación hacia delante, rotación rápida, no más de tres o cuatro noches consecutivas, evitar inicios muy tempranos.
- Publicar calendarios con antelación, para que el descanso se pueda organizar.
- Hacer real la desconexión digital, empezando por el comité de dirección.
- Formación sobre sueño, que es una de las que más se agradecen: luz, siestas, cafeína y su vida media, qué hacer al salir de una noche. Es contenido educativo y suele encajar como acción formativa bonificable.
- Facilitar la derivación ante sospecha de trastorno del sueño. La apnea es frecuente, está infradiagnosticada y tiene tratamiento; que alguien sepa dónde acudir es una intervención barata con efecto grande.
- No premiar la falta de sueño. Cuando presumir de dormir cinco horas se lee como compromiso, ninguna formación lo compensa.
Lo que no debe hacerse
- Monitorizar el sueño de las personas. Aunque haya pulseras de por medio y aunque sea voluntario: son datos de salud y el riesgo para la confianza es alto.
- Preguntar individualmente cuánto duerme cada uno en un contexto de evaluación.
- Convertirlo en un asunto de responsabilidad individual cuando el turno lo está impidiendo.
La vía correcta es agregada y anónima: una o dos preguntas sobre calidad del descanso en la encuesta anual, con el resto de indicadores psicosociales.
Y la parte que nos toca
En un dolor que lleva meses, el sueño es una de las dos o tres variables que más cambian el pronóstico. Es bidireccional: el dolor fragmenta el sueño y dormir mal aumenta la sensibilidad al dolor. Romper ese círculo de forma explícita forma parte del tratamiento, y es la razón por la que en una empresa con turnos hablamos de sueño antes de hablar de ejercicio.
Por qué en SOMA empezamos por la columna
De todo lo que preguntamos en una primera visita, el sueño es lo que más veces explica por qué un dolor no acaba de irse. La relación es bidireccional y está bien documentada.
Empezamos por la columna porque es donde ese círculo se hace visible y medible: cuánto rato se aguanta de pie, cuánto sentado sin molestia, qué ha dejado de doler esta semana. Ver avanzar algo concreto mejora además el ánimo con el que uno se acuesta, que forma parte del propio problema.
Preguntas frecuentes
¿Cómo afecta la falta de sueño al trabajo?
Aumenta errores y tiempo de reacción, eleva el riesgo de accidente —especialmente en la franja de madrugada—, empeora la toma de decisiones y el autocontrol, baja el umbral de dolor de forma medible y reduce la recuperación del tejido. También aumenta el presentismo.
¿Qué puede hacer la empresa sobre el sueño de su plantilla?
Revisar el diseño de turnos, publicar los calendarios con antelación, hacer real la desconexión digital, dar formación sobre sueño, facilitar la derivación ante sospecha de trastornos como la apnea y no premiar de forma implícita la falta de descanso.
¿Puede la empresa medir el sueño de los empleados?
No es recomendable. Son datos de salud y monitorizarlos, incluso de forma voluntaria y con dispositivos, tiene un riesgo alto para la confianza. La vía correcta es una o dos preguntas agregadas y anónimas en la encuesta anual.
¿Cuántas horas hay que dormir?
El rango de referencia para adultos es de siete a nueve horas. Además del total importa la continuidad: seis horas seguidas descansan más que ocho fragmentadas en microdespertares.
¿Qué relación tiene el sueño con el dolor de espalda?
Es bidireccional: el dolor fragmenta el sueño y dormir mal aumenta la sensibilidad al dolor y reduce la recuperación del tejido. En un dolor de meses es una de las variables que más cambian el pronóstico.
El siguiente paso
En plantillas con turnos, la formación de sueño es la que más agradecen. Se puede plantear como acción bonificable y en horario de turno.
Y si todavía no quieres hablar con nadie: nueve preguntas, tres minutos y te decimos por dónde empezar.
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Contenido divulgativo dirigido a responsables de RRHH y dirección. No sustituye el asesoramiento de tu servicio de prevención de riesgos laborales, de tu gestoría ni una valoración sanitaria individualizada.