Fisioterapia deportiva
Metatarsalgia: dolor en la planta del pie al apoyar
Sensación de pisar una piedra o de tener el calcetín arrugado en la zona de delante de la planta. Qué la produce, cómo se distingue de un neuroma y qué se puede hacer más allá de cambiar de zapatillas.
Escrito por Roger Pont Bosch · fisioterapeuta colegiado Nº 15266 · tiempo de lector: 7 minutos ·
La descripción es muy característica: dolor en la zona de delante de la planta, justo detrás de los dedos, con sensación de pisar una piedra o de llevar el calcetín arrugado. Empeora al andar descalzo sobre suelo duro, al correr y con calzado estrecho o de tacón.
Qué es y por qué duele
Metatarsalgia es un término descriptivo: dolor en la región de las cabezas de los metatarsianos, los huesos largos que van del medio del pie a los dedos. No es un diagnóstico único, es una zona con varias causas posibles.
El mecanismo común es una distribución inadecuada de la carga en esa zona. En cada paso, al despegar el pie, esa región soporta una presión importante, y cuando esa presión se concentra en un punto en lugar de repartirse, el tejido protesta.
Lo que hace que se concentre:
- Calzado: puntera estrecha, tacón, suela muy fina en superficies duras, o una zapatilla al final de su vida.
- Cambios en el pie con la edad: pérdida de la almohadilla grasa de la planta, que amortigua menos.
- Deformidades: juanete, dedos en garra o en martillo, que cambian el reparto de presiones.
- Rigidez del tobillo o del primer dedo, que obliga al resto de la zona a compensar.
- Aumento de carga: más kilómetros, más saltos, más horas de pie.
- Debilidad de la musculatura intrínseca del pie, que es la que sostiene los arcos.
Lo que hay que distinguir
Varias cosas se presentan así y se tratan distinto:
- Neuroma de Morton. Dolor más eléctrico o quemante, con hormigueo o adormecimiento entre dos dedos —típicamente el tercero y el cuarto—, y sensación de un bulto al pisar. Empeora mucho con el calzado estrecho y mejora al descalzarse y masajear.
- Fractura por estrés de un metatarsiano. Dolor en un punto muy concreto, que empeora con la actividad y puede doler en reposo. Frecuente en corredores y en bailarines.
- Sobrecarga o inflamación de una articulación metatarsofalángica concreta, a menudo la segunda.
- Placa plantar dañada, con el dedo que empieza a levantarse o a desviarse.
- Artritis de una articulación, con enrojecimiento e hinchazón: eso requiere valoración médica.
El hormigueo entre dos dedos cambia el diagnóstico. Sin hormigueo, es sobrecarga de la zona; con hormigueo, hay que pensar en el nervio.
Qué funciona
Casi todo lo eficaz va en dos direcciones: repartir la carga y mejorar la capacidad del pie.
Repartir la carga
- Calzado con puntera ancha y suela con amortiguación suficiente para la superficie en la que se camina.
- Bajar el tacón temporalmente, aunque sea de forma parcial.
- Elementos de descarga en la plantilla, colocados por detrás de la zona dolorosa. Es el uso con más sentido de una plantilla en este cuadro, y funciona mejor cuando es específica que cuando es genérica.
- Reducir temporalmente el volumen de impacto y las horas descalzo en suelo duro.
Mejorar la capacidad
- Fuerza de la musculatura intrínseca del pie y del flexor del primer dedo.
- Fuerza de gemelo y sóleo, que determinan cómo se despega el pie.
- Movilidad de tobillo y del primer dedo, cuya rigidez es una causa frecuente de que la carga se desplace.
- Progresión de vuelta al volumen habitual, con la regla de las veinticuatro horas.
Sobre las plantillas: en este cuadro concreto tienen más respaldo que en otros, porque el problema es literalmente de distribución de presiones. Pero no son un tratamiento completo: un pie que no gana capacidad depende de la plantilla para siempre, y eso es un peor resultado que el que se puede conseguir.
La conclusión
La metatarsalgia responde bien cuando se hacen las dos cosas: quitar presión de la zona con calzado y descarga, y darle al pie la fuerza que le falta para repartirla por sí mismo. Cambiar solo de zapatillas alivia una temporada; hacer las dos cosas es lo que resuelve el cuadro.
Por qué en SOMA empezamos por la columna
Una zona del pie duele porque recibe más presión de la que le corresponde. El reparto de esa presión empieza en cómo llega el peso del cuerpo al suelo, no en la plantilla.
Empezamos por la columna porque el eje es lo que organiza esa transmisión: cuando el tronco y la cadera hacen su parte, el pie recibe una carga mejor repartida. La descarga y el calzado alivian; el reparto es lo que evita que el problema se desplace a otro punto del pie.
Preguntas frecuentes
¿Qué es la metatarsalgia?
El dolor en la zona delantera de la planta del pie, en la región de las cabezas de los metatarsianos. No es un diagnóstico único: es una zona con varias causas posibles, cuyo mecanismo común es una distribución inadecuada de la carga al despegar el pie.
¿Por qué siento como si pisara una piedra?
Es la descripción típica de la sobrecarga de esa zona, por concentración de presión al apoyar. Si además hay hormigueo o adormecimiento entre dos dedos, hay que pensar en un neuroma de Morton, que se trata de otra manera.
¿Sirven las plantillas para la metatarsalgia?
Tienen más respaldo aquí que en otros cuadros, porque el problema es de distribución de presiones, y funcionan mejor las específicas con elementos de descarga que las genéricas. No son un tratamiento completo: si el pie no gana capacidad, la dependencia de la plantilla es permanente.
¿Qué calzado conviene?
Puntera ancha, suela con amortiguación suficiente para la superficie habitual y menos tacón. También conviene reducir temporalmente las horas descalzo sobre suelo duro y el volumen de impacto.
¿Qué ejercicios ayudan?
Fuerza de la musculatura intrínseca del pie y del flexor del primer dedo, fuerza de gemelo y sóleo, y movilidad de tobillo y del primer dedo, cuya rigidez desplaza la carga hacia la zona dolorosa.
El siguiente paso
Si el dolor vuelve cada vez que aumentas el volumen o cambias de zapatillas, hay algo que el pie no está haciendo. Eso se mide y se entrena.
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Si esto te está pasando
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Este artículo es divulgativo y no sustituye una valoración profesional individualizada. Si tienes dolor, el siguiente paso es una valoración real.