Cuello, cabeza y mandíbula
Mareo e inestabilidad de origen cervical
Sensación de inestabilidad, de ir flotando o de que la cabeza va con retraso, junto a un cuello que lleva tiempo cargado. Es un diagnóstico de exclusión y conviene tomárselo en ese orden.
Escrito por Roger Pont Bosch · fisioterapeuta colegiado Nº 15266 · tiempo de lector: 7 minutos ·
Es uno de los cuadros más incómodos de explicar y de los que más ansiedad generan: no se ve, no sale en las pruebas y a menudo llega a consulta después de haber pasado por varios sitios.
Y una advertencia por delante, que es lo más importante del artículo: el mareo cervical es un diagnóstico de exclusión. Solo se plantea cuando se han descartado otras causas, y eso corresponde a un médico.
Por qué el cuello puede marear
El equilibrio se construye con tres fuentes de información: el oído interno, la vista y la propiocepción. Y la zona con mayor densidad de receptores propioceptivos de todo el cuerpo está en la musculatura profunda del cuello.
Cuando esa musculatura lleva tiempo alterada —tras un latigazo, con una cervicalgia crónica, con mucha tensión mantenida— la información que envía deja de coincidir con la del oído y la de la vista. El sistema recibe datos contradictorios y el resultado es esa sensación de inestabilidad.
No es un mareo de girar: es un mareo de no estar seguro de dónde está tu cabeza. Y la diferencia entre las dos cosas es lo que más orienta.
Cómo se describe
- Inestabilidad o desequilibrio, más que sensación de giro.
- Sensación de flotar o de andar sobre algodón.
- Se relaciona con la posición y el movimiento del cuello, no con los cambios de posición de la cabeza en el espacio.
- Va junto a dolor o rigidez cervical, y suele empeorar en las temporadas en que el cuello va peor.
- Dura minutos u horas, o es una sensación continua de fondo.
- Empeora en entornos visualmente complejos: supermercados, multitudes, pasillos largos.
Lo que hay que descartar primero
Y esto no es opcional:
- Vértigo posicional paroxístico benigno, que es la causa más frecuente de vértigo: crisis muy breves de giro al cambiar de posición en la cama o al mirar arriba. Tiene un tratamiento específico y muy eficaz, con maniobras de reposicionamiento.
- Patología del oído interno: enfermedad de Ménière, neuritis vestibular.
- Causas neurológicas, cardiovasculares o farmacológicas.
- Hipotensión ortostática, anemia o alteraciones metabólicas.
Por eso el orden correcto es: médico primero, fisioterapia después. Tratar como cervical un vértigo posicional es perder meses cuando existe una maniobra que lo resuelve en una o dos sesiones.
El tratamiento
Cuando el origen cervical está bien establecido, la fisioterapia tiene resultados razonables:
- Terapia manual sobre los segmentos cervicales altos.
- Reentrenamiento propioceptivo cervical: ejercicios de reposicionamiento de la cabeza con los ojos cerrados, seguimiento con la mirada, coordinación entre ojos y cuello.
- Trabajo del control oculomotor, que es la parte más específica y la que más suele echarse en falta.
- Fuerza y resistencia de la musculatura cervical profunda.
- Exposición progresiva a los entornos que lo disparan, para reducir la evitación.
Plazos: variable, pero es habitual notar cambios en cuatro a ocho semanas de trabajo específico.
La parte psicológica, que no es menor
El mareo genera mucha ansiedad, y la ansiedad amplifica el mareo. Es un círculo bien descrito. Entender qué está pasando y por qué no es peligroso —cuando ya se ha descartado lo que había que descartar— forma parte del tratamiento y a menudo es la parte que más cambia las cosas.
Por qué en SOMA empezamos por la columna
La musculatura profunda del cuello es la zona con mayor densidad de receptores propioceptivos de todo el cuerpo. Es decir: la columna cervical no solo sostiene la cabeza, informa continuamente de dónde está.
Por eso empezamos ahí. Cuando esa información se degrada, el conflicto con lo que dicen el oído y la vista se traduce en inestabilidad. Es uno de los casos donde el eje no es un punto de partida metodológico sino literalmente el órgano implicado, y donde reentrenarlo cambia el síntoma.
Preguntas frecuentes
¿El cuello puede provocar mareos?
Puede, porque la musculatura cervical profunda es una de las principales fuentes de información propioceptiva para el equilibrio. Cuando esa información se altera, entra en conflicto con la del oído y la vista y aparece sensación de inestabilidad. Pero es un diagnóstico de exclusión: primero hay que descartar otras causas.
¿Cómo distingo un mareo cervical de un vértigo?
El vértigo posicional produce crisis muy breves de sensación de giro al cambiar de posición en la cama o al mirar hacia arriba, y tiene un tratamiento específico muy eficaz. El mareo cervical es más una sensación continua de inestabilidad o de flotar, relacionada con la posición del cuello y acompañada de dolor cervical.
¿Tengo que hacerme pruebas?
Un mareo persistente debe valorarlo un médico antes de asumir que es cervical, para descartar causas del oído interno, neurológicas, cardiovasculares o farmacológicas. Ese orden no es burocracia: hay causas con tratamiento específico que se resuelven muy rápido cuando se identifican.
¿Cuánto tarda en mejorar?
Cuando el origen cervical está bien establecido, es habitual notar cambios en cuatro a ocho semanas de trabajo específico de reentrenamiento propioceptivo y oculomotor. La evolución es variable y depende bastante de cuánto tiempo lleve instalado.
El siguiente paso
Si ya te han descartado las causas médicas y el mareo va con un cuello que lleva años cargado, hay un trabajo específico que hacer. Empieza por la exploración cervical.
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Si esto te está pasando
Leer ayuda a entender lo que te pasa. Lo que decide el tratamiento es una exploración: qué tolera hoy tu cuerpo y por dónde se puede progresar.
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Este artículo es divulgativo y no sustituye una valoración profesional individualizada. Si tienes dolor, el siguiente paso es una valoración real.